jueves, junio 09, 2005

THE WEDDING PRESENT - Take Fountain



THE WEDDING PRESENT
Take Fountain
Houston Party Records 2005

Esta reseña requiere de banda sonora, a poder ser “Interstate 5”, canción que, tras un breve preludio instrumental, abre el último disco de este grupo. Basta con pinchar en el link: http://www.myspace.com/theweddingpresent y a continuación en la primera canción (en caso contrario empezará a sonar una de las 4 aleatoriamente). Esta versión es la del single, con un comienzo más guitarrero, si cabe. La letra en http://www.severien.nl/chester/wp/discs/interstate5.htm


Vale, no les conocía de nada cuando, por la noche, le di al PLAY. Poco importaba que se tratase del regreso de un icono del indie británico, al fin y al cabo poco tengo yo de indie y de británico, el caso es que me dediqué escuchar desde la ignorancia y me sorprendió. La introducción me despistó, sonidos postrockeros y suaves distorsiones que darían paso a un viaje vertiginoso, solo de ida, por la Interestatal número 5, ¿el destino? Un paisaje de bellas melodías, delicados arreglos de cuerda, una voz a veces a punto de romperse, otras susurrante y, la mayoría, sobria compañera de evocadores arpegios o de riffs de guitarra cargados de sencillas quintas, que recuerdan la belleza de lo simple. En todo momento una batería que sabe cogerte a contrapié y crear momentos intensos en todas las composiciones. En especial en Interstate 5.

Esta visto que la primera me impactó, tanto que ha llegado a eclipsar al resto y a sonar en Repeat en mi cadena. Al poco de ponerla me vi dando volantazos por Despeñaperros, en un viejo descapotable, mirando hacia atrás por el retrovisor, empujado por un ritmo machacón e incesante de batería, unas guitarras de esas que te llevan en “volandas” y que solo callan para que él pueda decir más alto y más claro que, aunque la chica le utilizó, no cogerá ninguna autopista, ni arrancará el coche, no vaya a ser que al final se arrepienta. Y al final.... al final la canción te sorprende y te lleva al Salvaje Oeste, acaba sonando a Morricone, a desierto y a viaje imaginario sin moverse del sitio. Repeat.
Ivan